20 de febrero de 2026
Beatriz EspinozaLa conmemoración del Día Internacional de la Lengua Materna debe asumirse como un compromiso permanente con la justicia lingüística y preservación de las lenguas originarias, consideró el docente Pafnuncio Antonio Ramos.
El académico universitario abrió las participaciones en el programa de actividades organizadas por la Universidad de Sonora, a través del Departamento de Letras y Lingüística con una conferencia sobre “Lengua, identidad y resistencia: origen y sentido del Día Internacional de la Lengua Materna” proclamado por la UNESCO.
Detalló que la conmemoración, cada 21 de febrero, tiene como propósito fundamental el reconocer la importancia de las lenguas maternas como vehículo de identidad, memoria histórica y transmisión de saberes de acuerdo a la comprensión del mundo de cada grupo originario.
Subrayó que cada lengua representa una forma única de comprender el mundo y su pérdida, también implica la desaparición de conocimientos, tradiciones y cosmovisiones, por lo que esta conmemoración no debe ser solo simbólica.
Durante la conferencia, realizada en la Sala de Usos Múltiples del Departamento, el 20 de febrero, dijo que debe ser un llamado a la acción para promover políticas educativas inclusivas y el fortalecimiento de la enseñanza bilingüe garantizando el respeto de los derechos lingüísticos de los pueblos originarios.
En este contexto, destacó que en México resulta indispensable impulsar estrategias que favorezcan la revitalización y preservación de las lenguas indígenas, “muchas de las cuales se encuentran en peligro de desaparecer”.
Añadió que hoy en día, hablar nuestra lengua materna es ejercer un derecho plasmado constitucionalmente y también es la oportunidad de mantener viva nuestra historia por lo que llamó a las instituciones a fortalecer el compromiso institucional y social en favor de la diversidad lingüística.
“El Día Internacional de la Lengua Materna no es una celebración folclórica, es un llamado ético, nos invita a preguntarnos qué estamos haciendo para que nuestras lenguas sigan vivas, nos invita a erradicar la discriminación lingüística y a valorar la diversidad como un patrimonio colectivo”, concluyó.



