28 de octubre de 2026
Elías QuijadaLa inteligencia artificial está transformando la educación y reabre el debate sobre el papel de la tecnología en los procesos de aprendizaje y el desarrollo del pensamiento crítico en la enseñanza educación superior, señaló Enrique Fernando Velázquez Contreras, profesor honorario del Departamento de Investigación en Polímeros y Materiales de la Universidad de Sonora.
Durante la conferencia “De Sócrates a ChatGPT: una historia de resistencia a las tecnologías del conocimiento”, organizada por el Seminario de Cultura Mexicana, corresponsalía Hermosillo, el académico universitario compartió una reflexión histórica sobre la incorporación de tecnologías disruptivas en los procesos educativos, así como las resistencias, preocupaciones y oportunidades que han acompañado estos cambios a lo largo del tiempo.
Velázquez Contreras explicó que la aparición de nuevas herramientas tecnológicas ha generado cuestionamientos similares en distintas épocas, particularmente por el temor a que su utilización provoque una disminución de las capacidades intelectuales y del esfuerzo cognitivo de las personas.
Como ejemplo, recordó que Sócrates cuestionaba el uso de la escritura al considerar que podía debilitar la memoria humana, una preocupación que siglos después también estuvo presente con la introducción de las calculadoras científicas, las computadoras y los programas informáticos.
“Los riesgos son reales, históricamente los hemos superado y esperemos que también sea el caso ahora con la inteligencia artificial para el sector educativo a nivel superior”, expresó.
La inteligencia artificial plantea nuevos retos educativos
El académico señaló que una de las principales preocupaciones actuales es la posibilidad de que estudiantes y docentes deleguen excesivamente sus habilidades cognitivas a las herramientas de inteligencia artificial, disminuyendo el ejercicio del razonamiento, el análisis y la comprensión de los conocimientos.
Sin embargo, consideró que este fenómeno no es exclusivo de la actualidad, pues situaciones semejantes ocurrieron cuando las calculadoras sustituyeron procedimientos matemáticos manuales o cuando las hojas de cálculo automatizaron operaciones que anteriormente requerían mayor tiempo y esfuerzo.
En ese sentido, destacó que el desafío para las instituciones educativas consiste en aprovechar las ventajas tecnológicas sin abandonar la formación de capacidades fundamentales, particularmente el pensamiento crítico.
Durante su exposición, Velázquez Contreras hizo un recorrido por los cambios tecnológicos que ha experimentado la educación superior, desde la utilización de la regla de cálculo en la década de 1970 hasta la incorporación de calculadoras científicas, lenguajes de programación, computadoras personales, internet y plataformas digitales.
Recordó que anteriormente existían asignaturas dedicadas al manejo de la regla de cálculo, las cuales desaparecieron de los planes de estudio conforme se incorporaron nuevas herramientas y conocimientos relacionados con la programación.
Asimismo, compartió que, en sus primeros años como académico de la Universidad de Sonora, el acceso a publicaciones científicas requería trasladarse a otras instituciones, como la Universidad de Arizona, para consultar artículos especializados y sus referencias bibliográficas.
Actualmente, señaló, las computadoras e internet permiten acceder a esa información desde los espacios de trabajo universitarios, lo que representa una transformación significativa en las actividades de investigación y docencia.
También dijo que los recursos digitales han modificado las dinámicas en el aula, al permitir que los profesores utilicen presentaciones, modelos tridimensionales y herramientas de visualización que facilitan la explicación de conceptos científicos complejos.
La actividad, realizada en el Aula Magna del Departamento de Ingeniería Civil y Minas, ubicado en el edificio 12-A, el investigador universitario sostuvo que la inteligencia artificial continuará modificando la estructura de los procesos de enseñanza y aprendizaje, aunque todavía resulta difícil anticipar el alcance y las características de esas transformaciones.
Por ello, recalcó la importancia de reflexionar sobre la alfabetización en inteligencia artificial, así como sobre la necesidad de actualizar los planes de estudio y las estrategias pedagógicas para responder a los nuevos escenarios tecnológicos.
Añadió que, si bien las herramientas digitales permiten automatizar numerosas actividades, la educación debe garantizar que los estudiantes desarrollen una comprensión conceptual de los conocimientos y mantengan la capacidad de analizar, cuestionar e interpretar la información.



