Estudiantes de danza exploran nuevas formas de percibir y habitar el movimiento

17 de agosto de 2026


Beatriz Espinoza

Alrededor de 30 estudiantes de la Universidad de Sonora participaron con interés y entusiasmo en el taller “Atmósfera”, impartido durante una semana por la artista escénica Lidia Irasema Serrano González.

“Atmósfera” es una metodología desarrollada por la propia instructora y, a través del movimiento, la respiración, la meditación activa y el desarrollo de la escucha, permite a quienes practican danza ampliar su capacidad de percepción y relacionarse de manera más consciente con el espacio, su cuerpo y las personas que les rodean.

Lidia Irasema Serrano González compartió su experiencia en la máxima casa de estudios, donde presentó a estudiantes de la Licenciatura y de los Talleres Libres, principalmente, una propuesta de investigación que ha desarrollado durante varios años.

En entrevista mencionó que fue invitada por el Instituto Sonorense de Cultura (ISC) como jurado del Concurso Nacional Beatriz Juvera 2026 y, como parte de su visita a la entidad, ofreció el taller a estudiantes de la Unison.

Detalló que “Atmósfera” es una metodología propia desarrollada desde hace aproximadamente tres años y forma parte de un proceso de investigación escénica más amplio, que ha construido durante cerca de una década a través del proyecto independiente Cuerpos orbitando sistemas artísticos (COSA), del cual es directora.

El taller, explicó, funciona como un laboratorio de investigación del movimiento, donde quienes participan pueden explorar su propio cuerpo y su capacidad de percepción en el momento, así como en diferentes situaciones de la vida diaria.

“Se trata de expandir y, de alguna forma, reencontrarnos con las capacidades perceptuales que tiene nuestro cuerpo: percibir el espacio y conectar con las personas”, señaló.
Durante las sesiones, las estudiantes trabajaron aspectos como la respiración para favorecer estados de calma, la disminución del ritmo cardiaco y ejercicios de meditación activa, entendida como una práctica que se realiza mientras el cuerpo permanece en movimiento.

Uno de los elementos centrales de la propuesta, destacó, es precisamente la escucha, entendida no como una capacidad que simplemente se posee, sino como una habilidad que requiere desarrollarse y entrenarse de manera constante.

“Es como entrar, darte cuenta de qué tanto realmente sabes escucharte, qué tanto sabes escuchar y qué tanto somos honestas con nosotras mismas”, expresó.

El grupo estuvo integrado por estudiantes de distintos semestres y no exclusivamente de las áreas de teatro y danza, ya que también participaron jóvenes de otras carreras vinculadas con los Talleres Libres de la Universidad de Sonora.

Para Serrano González, uno de los aspectos más significativos de la experiencia fue la disposición con la que las estudiantes recibieron una propuesta poco habitual dentro de su formación cotidiana.
Consideró que esa apertura permitió establecer una relación de confianza y una “linda resonancia” durante el desarrollo del taller, al encontrar en las participantes la disposición para explorar otras maneras de relacionarse con el movimiento y con ellas mismas.

La artista escénica explicó que su trabajo de investigación también está estrechamente relacionado con el territorio y las condiciones del espacio que se habita, por lo que la experiencia en Sonora representó un reto particular debido a las altas temperaturas, pues algunos ejercicios tuvieron que modificarse.

Serrano González destacó que se lleva una experiencia positiva y significativa por la manera en que las estudiantes se permitieron explorar el movimiento desde una perspectiva distinta.
“Las chicas se han permitido moverse desde otro lugar, mucho más afectivo, mucho más de sensibilidad”, comentó.

Para finalizar, expresó su orgullo por haber compartido por primera vez su metodología fuera de su equipo de trabajo.