12 de febrero de 2026
Beatriz EspinozaDirigida a estudiantes de la Licenciatura en Química, Karen Lillian Ochoa Lara ofreció una conferencia en la que compartió su trayectoria académica, sus motivaciones y las experiencias que marcaron su camino como investigadora.
Durante su intervención, en el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, la académica responsable del Laboratorio de Química Supramolecular 2 en el Departamento de Investigación en Polímeros y Materiales (DIPM), destacó la importancia del entorno familiar en la formación científica.
Asimismo, consideró relevante impulsar cambios culturales que permitan a más niñas y jóvenes desarrollarse en áreas científicas y más las que son tradicionalmente asociadas a la presencia de hombres.
“Que el hecho de ser mujer no te limite”, dijo a las féminas presente en el auditorio de la licenciatura argumentando que pueden llegar hasta donde quieran, pues el género no las define y el talento y habilidades hablan por cada una.
Durante su charla, realizada el 10 de febrero en el auditorio Rubén Antonio Garcilaso, habló de la investigación que desarrolla y recordó cómo una de las frases pronunciada por su padre marcó el sentido de sus decisiones que ahora le permiten desarrollarse en el área que le gusta.
Ochoa Lara reflexionó sobre los avances logrados en materia de igualdad, pero también sobre los desafíos que persistían y aún persisten en México y América Latina para el avance de la mujer en ciertas áreas, como la ciencia.
Compartió que, como hija mayor, vivió expectativas diferenciadas por su género, pero consideró que esas experiencias fortalecieron su carácter y la determinación que ahora tiene y que le permite, sin lugar a dudas, desarrollarse en lo que le gusta.
Comentó que desde temprana edad mostró interés por la ciencia y recordó que a sus cinco años pidió como regalo un juego de química diseñado para niños mayores, además creció en un hogar rodeado de libros de filosofía, literatura y divulgación científica.
“La ciencia y la vida cotidiana no pueden ni deben separarse”, expresó al retomar una frase de Rosalind Franklin y subrayar que la física y la química están presentes en toda actividad y fenómenos de la vida cotidiana.
Mencionó que su vocación por las ciencias exactas la confirmó durante su adolescencia, pero nunca dejó su interés por la biología y la medicina y, al entrar a la Universidad, reafirmó su decisión de convertirse en investigadora.
Compartió que desde los primeros semestres participó en proyectos académicos y muestras estudiantiles, obteniendo reconocimientos que fortalecieron su perfil científico sumándose a otras actividades como una estancia de verano en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos ampliando su perspectiva profesional e interés por la química orgánica y los productos naturales que ahora conforman las líneas de sus investigaciones.
La investigadora hizo énfasis en la importancia de la intuición, la toma de decisiones y la perseverancia e invitó a las y los estudiantes a confiar en sus capacidades, a no permitir que los estereotipos definan sus aspiraciones y a reconocer que la ciencia necesita miradas diversas.
Karen Lillian Ochoa Lara nació en Hermosillo, Sonora. Es Doctora en Ciencias (Química) con mención honorífica por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) y Licenciada en Químico Biólogo con especialidad en Análisis Clínicos por la Universidad de Sonora (Unison). Desde 2003 se desempeña como Profesora-Investigadora en el Departamento de Investigación en Polímeros y Materiales (DIPM).




