Alejandra Valencia Trujillo

“Al tiro con arco no lo considero como un deporte, sino como parte de mí. Porque aunque quiera, no puedo dejar de hacerlo, lo he intentado para saber qué se siente no entrenar, pero se siente muy feo”

Alejandra Valencia, la máxima carta del tiro con arco en la Unison

Reciente, se le hizo interesante entrevista sobre su trayectoria, la que por su importancia se ha actualizado y se comparte en este sitio:

Su historial, riquísimo:

Nació el 17 de octubre de 1994, en Hermosillo, Sonora, y a los ocho años llegó por casualidad a un campo de tiro y se quedó mirando a quienes entrenaban.

De pronto, sin esperarlo, recibió una invitación espontánea del entrenador Miguel Ángel Flores, quien, al verla interesada, le preguntó que si quería ir al siguiente día, y respondió de inmediato con un “¡sí, con gusto!”.

Ahí cambio la historia de su vida.

Recordó que aquella vez iba en bicicleta en el velódromo y que su hermana menor tuvo un accidente, por lo que fue a pedir ayuda al campo de tiro, que estaba junto… “ahí fue cuando vi el arco. Y ahí mi entrenador se percató que me llamó la atención, desde entonces sigo yendo”, contó.

Al paso del tiempo, refiere que su entrenador para ella es una persona significativa, pues aparte de un guía, ha estado en momentos importantes en los que no está su familia. “Siempre ha estado ahí, tanto como persona y, como entrenador, es muy bueno, sabe lo que hace porque él también fue arquero y va directo a lo que va”.

Estudio y deporte

Ahora Alejandra Valencia Trujillo es una joven universitaria que lucha por combinar sus actividades como estudiante de la Licenciatura en Diseño Gráfico y deportista de primer nivel en alto rendimiento.

A Alejandra se le puede ver por los pasillos de la alma mater como cualquier otra alumna en donde intenta cumplir con sus materias en tiempo y forma como todos, pero detrás de su apariencia sencilla está una destacada atleta, quien porta orgullosa no sólo los colores de la institución, sino también del estado y de México.

Alejandra ha tenido notable participación en tiro con arco en Universiadas Nacionales, Juegos Panamericanos, Centroamericanos y del Caribe, así como en dos olimpiadas, tanto de manera individual como por equipos.

Formó parte del seleccionado mexicano en los Juegos Panamericanos de 2011, la Copa del Mundo 2013, en Polonia, y en las Olimpiadas de Londres 2012 y Río de Janeiro, Brasil 2016.

Gran protagonista

Es una de las grandes protagonistas de la arquería mexicana, la cual le significa una segunda vida, confesando que el campo de tiro es su segunda casa, puesto que ha estado ahí desde su niñez.

“Al tiro con arco no lo considero como un deporte, sino como parte de mí ya que aunque quiera, no puedo dejar de hacerlo; lo he intentado para saber qué se siente no entrenar, pero se siente muy feo”, resaltó.

Comentó que hasta ahora, lo más complicado para ella como estudiante es recuperar las clases a las que no asiste, en especial las teóricas, porque tiene que ver con los maestros lo que se “perdió” y ellos le explican mediante asesorías; en cambio, añadió, las materias de talleres son un poco más fáciles de cumplir, porque puede hacer trabajos durante la competencia.

Y es que, Alejandra Valencia como deportista, inevitablemente tiene que cumplir con compromisos fuera de la ciudad, del estado y del país, y ante esas ausencias durante el año.

Agradecida con la institución

Siempre agradece el apoyo que se le brinda en la Universidad para ajustar su horario escolar al del entrenamiento, y siempre trata de representar a la alma mater lo mejor que puede. “Como ellos están haciendo el esfuerzo por mí, yo también lo voy a hacer por ellos”, subrayó.

Aunque ahora está concentrada en lo deportivo, actividad que combina con la universidad, al preguntarle si se visualiza como diseñadora, contestó que sí, aunque le gustaría especializarse en animación.

“Sí me gustaría en un futuro estar trabajando, pero a la vez seguir entrenando; entonces tendría que buscar un equilibrio después de concluir la carrera, para ver en realidad qué es lo que sigue de mi vida”.

Tampoco descarta llevar su carrera a algo relacionado con el deporte, dijo que en su momento verá qué opciones se le presentan.

Por ahora, sólo puede cursar entre cuatro y cinco materias por semestre, y ríe al recordar que les comenta a sus compañeros que ellos van a salir en cuatro años y ella, al paso que va, en diez.

Piensa en Tokio 2020

Destacó que su máxima aspiración es volver a representar a México en los juegos olímpicos de a celebrarse el 2020 en Tokio, Japón.

Alejandra mencionó que, en tanto, el programa de entrenamiento depende del día, lo que vaya a tirar, y que siempre es diferente para fortalecer los diferentes aspectos de cada uno de ellos.

Reconoció que hasta ahora no ha llegado a su mejor momento o que este sea su tope. Indicó que todavía tiene que subir más, escalar para poder llegar bien a su máximo nivel, por ello sigue trabajando para poder lograrlo.

“Ahorita, viendo los resultados con mi entrenador, creemos que voy por buen camino, y si sigo así voy a llegar al máximo en algún momento”.

Al preguntarle cuánta vida le queda por delante en el tiro con arco, contestó que este deporte es para morir con él, y que puede seguir practicándose sin importar la edad que se tenga: mientras se mantenga un buen nivel, se puede competir.

“Compiten señores de 70 años contra otros países. La edad mínima son, creo, que siete u ocho años, pero de ahí en adelante no hay límite”.

Si la salud y la vida se lo permiten quiere seguir, a menos que llegara el momento en que ya no le entretuviera o no sintiera esa necesidad de tirar, parará, pero mientras no… ahí seguirá.

El apoyo moral de su familia

Su familia la conforman su padre, Francisco Ramón Valencia Fontes; su mamá, Elizabeth Trujillo Carranza, y su hermana, Margarita.

A ellos hace un reconocimiento especial, por su apoyo incondicional.

Su papá está jubilado, después de trabajar en una institución bancaria, y su madre también es estudiante búho: cursa la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, mientras que su hermana estudia la preparatoria.

“Si ellos hubieran dicho no quiero llevarte al campo porque no tengo tiempo, o cosas así, simplemente no estuviera aquí, siempre tenían esa disponibilidad de llevarme, aparte de que cuando yo me sentía mal porque no me fue bien en una competencia, me impulsaban a seguir adelante”, citó en la entrevista.

“Esas cosas son las que también te ayudan y te van constituyendo como deportista y como persona, y en algún momento ya no ocupas eso, pero ya sabes tú que están ellos ahí”.

Recordó que su primer viaje fue con el equipo representativo de Sonora a la Ciudad de México, y se fue en avión, y no olvida que sus papás estaban pegados en la cerca del aeropuerto. Ahora, años después, ha hecho muchos viajes más y se ha acostumbrado, pero aún se sigue maravillando con las ciudades nuevas que conoce.

“Nunca me imaginé viajar a otros países; que iba a estar al diversas partes del mundo y todo gracias al deporte. Y lo mismo me dice mi familia. Nunca nos imaginamos hasta dónde ibas a llegar”.

¿Cómo es Alejandra la persona que viene a la escuela y Alejandra al momento de tener el arco y la flecha en la mano?

Son como dos personas diferentes. Aquí en la escuela no sé cómo me ven los demás, pero trato de ser una persona X, que me llevo con todos, y entregar todos los trabajos que pueda. En cambio, en el campo de tiro es diferente, porque sí tienes amigos o compañeros pero ya en la línea es competencia, entonces es centrarte, es dejar todo fuera y entrar a tu burbuja.

¿Qué piensas al momento de tirar?

Se supone que no debes pensar en nada al momento de tirar, pero como es muy difícil no hacerlo, sobre todo en un momento de presión, a veces me doy ánimos yo misma; en ese momento en que estoy parada y tengo que darle, recuerdo lo que tengo que hacer: poner fuerte el brazo, la forma, apuntar bien… cosas básicas, para tener el foco de atención en un solo punto.

¿Cómo te das ánimo?

Me digo que puedo, que soy buena, que ya estoy ahí y que por algo estoy ahí, que yo sé cómo y lo he hecho muchas veces, sólo es cuestión de repetirlo. Puras cosas positivas, pero cosas que sean reales también.

¿Cómo es un día común para ti?

Vengo a la escuela, al salir voy a la casa, descanso un rato, como, y me voy a entrenar al CUM (Centro de Usos Múltiples), atrás del Estadio Héroe de Nacozari, ahí estoy de tres a cuatro horas, al regresar hago las tareas o lo que tenga que hacer.

Aparte de la escuela y el entrenamiento, ¿tienes otro pasatiempo?

Me gusta tocar el violín, a veces cantar y escuchar música, también me gusta dibujar y navegar en internet. Y como no tengo tiempo de tomar clases formalmente, aprendí por internet.

¿Qué te hace feliz?

Muchas cosas, como la comida (ríe). Creo que sólo con estar en un lugar donde esté en buen ambiente y pueda reír, con eso yo soy feliz, estando a gusto.

En diez años ¿cómo te visualizas?

No sé, ni quiero imaginarlo (vuelve a reír).

Hace poco me estaba acordando de cuando tenía diez años y pensaba ¿cómo seré a los 20? Y aquí estoy.

Y sí: aquí está, maravillándonos a todos, haciéndonos sentir parte de sus competencias, parte de sus logros, parte de ese orgullo de ser una estudiante búho y una triunfadora en el campo de tiro.

Lo más reciente

La universitaria Alejandra Valencia cosechó el pasado 19 de agosto  de 2018 una medalla de oro y otra de plata en el Campeonato Panamericano de Tiro con Arco, al imponerse en la final individual y caer en la de en equipos.

La dos veces olímpica derrotó a la estadounidense Mackenzie Brown en la final de la prueba individual, con marcador final de 6-5 en puntos de set, competencia que incluso tuvo que irse a una flecha de desempate.

Por otra parte, en los  Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018, la universitaria conquistó tres medallas de oro en tiro con arco recurvo individual femenil, en pareja mixta y por equipo.

Tras subirse al podio en la prueba por equipos, la estudiante de Diseño Gráfico de esta casa de estudios repitió la hazaña dos veces en la penúltima jornada de Barranquilla 2018.

La primera medalla fue con el equipo mexicano de tiro con arco recurvo, que además de Alejandra Valencia lo integraron Aída Román y Ana Paola Vázquez, quienes vencieron 5-1 al representativo de Colombia, formado por Ana María Rendón, Valentina Contreras y María Sepúlveda.

La universitaria demostró el porqué es la mejor arquera del país, y en el primer día de competencias en el tiro con arco se adjudicó la primera posición con una puntuación total 657 en las dos rondas de 70 metros.

El haber logrado este sitio de honor en la ronda individual colocó a la arquera sonorense directamente en la final de la modalidad de Pareja Mixta, en la que hizo dupla con Ernesto Boardman y logrando otra de sus medallas.

En la final individual Valencia se enfrentó a su compatriota Ana Paula Vázquez, a quien venció para quedarse con su tercera medalla dorada en los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe 2018 que iniciaron el 19 de julio y concluyen el día de hoy.

Previo a los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018: Alejandra Valencia, conquista el oro individual y bronce por equipo en la Universiada Nacional 2018 (tiro con arco recurvo) en la Universidad Autónoma del Estado de México, campus Toluca.

Mientras que el pasado 23 de junio,  Alejandra Valencia, la máxima representante de la arquería de esta casa de estudios, así como Paula Vázquez y Mariana Avitia, conquistaron en Salt Lake City, Estados Unidos, la medalla de plata para México en la competencia de arco recurvo en la final de la Copa del Mundo.