Destacan importancia de la detección oportuna del cáncer de mama

20 de octubre de 2026


Aleyda Gutiérrez Guerrero

La detección oportuna del cáncer de mama permite identificar la enfermedad en etapas tempranas y mejorar el pronóstico de las personas diagnosticadas, destacó Romel Gámez Verdugo, académico de la Universidad de Sonora, durante una conferencia virtual impartida el 20 de octubre, como parte del simposio universitario Ciencia y Sociedad contra el Cáncer de Mama.

En el segundo día de actividades del encuentro, organizado por el campus Caborca, el especialista en medicina interna presentó la conferencia “Cáncer de mama, prevención y diagnóstico oportuno”, en la que abordó los factores de riesgo, las medidas preventivas y la importancia de reconocer cambios en el tejido mamario que requieren valoración médica.

Gámez Verdugo, académico del programa de Enfermería del campus Navojoa y médico adscrito al servicio de medicina interna del Hospital General de Zona número 16 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), explicó que el cáncer de mama constituye un problema de salud pública por su frecuencia y las consecuencias que puede tener un diagnóstico tardío.

Señaló que esta enfermedad puede presentarse tanto en mujeres como en hombres, aunque es más frecuente en la población femenina, por lo que consideró necesario promover el conocimiento del propio cuerpo y la atención médica ante cualquier alteración, incluso cuando no exista dolor.

Entre los principales factores de riesgo, mencionó la edad, los antecedentes familiares, las alteraciones genéticas y la densidad del tejido mamario, así como el consumo de alcohol, el tabaquismo, la inactividad física y el exceso de peso, especialmente después de la menopausia.

El especialista recomendó mantener una actividad física regular, evitar el consumo de alcohol y tabaco, procurar un peso saludable y consultar al personal médico sobre los riesgos asociados con los tratamientos hormonales.

Detección oportuna
En cuanto a las medidas de detección, indicó que la autoexploración mamaria permite identificar cambios en la apariencia o consistencia de las mamas, como bultos, hundimientos, alteraciones en el pezón, secreciones o lesiones que no desaparecen, signos ante los cuales es importante acudir a una unidad de salud.

Precisó que, de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-041-SSA2-2011, se recomienda la autoexploración mensual a partir de los 20 años, la exploración clínica anual desde los 25 y la mastografía cada dos años en mujeres de 40 a 69 años con riesgo habitual.
Aclaró que las personas con antecedentes familiares importantes u otros factores de alto riesgo pueden requerir estudios a edades más tempranas, de acuerdo con una valoración médica individual y, en determinados casos, asesoramiento genético.

También destacó que la autoexploración no sustituye la mastografía ni la consulta médica, debido a que algunas lesiones pueden desarrollarse sin manifestaciones evidentes y requieren estudios de imagen para su identificación.

“Si ya me detecto yo en la mama una bolita, no importa que no duela, hay que acudir a atención médica para la valoración y realizar el estudio que sea pertinente, tanto hombres como mujeres”, expresó.

Promoción de la salud
Durante el espacio de preguntas, el académico resaltó la importancia de realizar actividades universitarias de divulgación que permitan combatir los mitos relacionados con el cáncer de mama y fortalecer una cultura de prevención entre estudiantes, personal docente y trabajadores.

Consideró que las campañas de activación física, los espacios libres de humo de tabaco y la difusión de información sobre los efectos del consumo de alcohol contribuyen a que la comunidad tome decisiones informadas sobre el cuidado de su salud.

Asimismo, propuso fomentar los chequeos preventivos entre estudiantes y personal universitario, aprovechar los servicios de salud disponibles en la institución y promover la realización de mastografías entre las mujeres que se encuentran en las edades recomendadas.

Respecto al cáncer de mama en hombres, explicó que, aunque es menos frecuente, también requiere atención y difusión, especialmente por la posibilidad de que algunos casos estén relacionados con alteraciones genéticas hereditarias.

“Definitivamente, parte de la difusión del cáncer de mama no debe estar solamente dirigida a las mujeres, aunque sean más frecuentes, también debe ser dirigida a los hombres y también fomentar el conocimiento de nuestro propio cuerpo”, puntualizó.