Formalizan trabajo colaborativo de la Red Estatal de Comunicación de la Calidad del Aire

07 de octubre de 2026


Beatriz Espinoza

La Universidad de Sonora fue sede de la firma del convenio interinstitucional de la Red Estatal de Comunicación de la Calidad del Aire (RECOCA) mediante el cual se formalizó el trabajo colaborativo que, durante más de tres años, han realizado varias instituciones para generar información, análisis y respuestas a la calidad del aire y sus efectos en la población y el medio ambiente.

La rectora Dena María Camarena Gómez encabezó la firma del documento en el que participan la Procuraduría Ambiental del Estado de Sonora (PROAES), la Secretaría de Salud Pública del Estado, la Universidad Estatal de Sonora, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la máxima casa de estudios de la entidad.

Camarena Gómez destacó que el convenio representa la formalización de un trabajo que ya se ha venido desarrollando y que tiene como uno de los objetivos principales que la investigación que se realiza en torno a este tema trascienda el ámbito académico y beneficie a la sociedad.

“Creo que, como lo han mencionado anteriormente, este es un trabajo no solo de investigación, sino que la investigación trasciende y llega a la comunidad, y esto es lo más importante, porque al final del día, como investigadores, y reconozco el trabajo que han estado efectuando, buscamos un bien hacia nuestra sociedad”, expresó.

Reconoció el trabajo que han realizado durante años los integrantes de la Red ya que la información está sirviendo ahora y seguramente, será de gran valía para el futuro pues la investigación sobre el tema de la calidad del aire tiene las condiciones para continuar desarrollándose.

“Creo que las instituciones que estamos representadas aquí, pues, estamos asumiendo ese trabajo, ese compromiso de trabajar en equipo, ya lo han demostrado, hablaban de la gobernanza, pero también estamos compartiendo la capacidad, los recursos y el entusiasmo y el compromiso”, afirmó.

Por su parte, Perla Patricia Alday Lara, Procuradora Ambiental del Estado de Sonora, explicó que la iniciativa surgió a partir de la necesidad de contar con mayor información sobre las condiciones de la calidad del aire en la entidad y recordó que al inicio de su gestión había déficit de información sobre el tema.

Fue entonces, añadió, que comenzaron a trabajar con Diana Meza Figueroa, investigadora de la Universidad de Sonora, desarrollando el monitoreo conjunto de la calidad del aire y, posteriormente, el análisis de datos y la interpretación de las condiciones observadas.

La titular de PROAES señaló que con el paso del tiempo se fueron incorporando instituciones, dependencias e investigadores, hasta conformar un trabajo en equipo con un objetivo común y ahora se formalizan todos los esfuerzos con la firma del convenio.
“El hecho de conocer la calidad del aire nos permite enfocar más acciones para la mejoría, para dar respuesta a la población, a la comunidad y sobre todo cuidar la salud de las personas en el estado y nuestro entorno, nuestro medio ambiente”, puntualizó.

Por parte de la Secretaría de Salud, el subsecretario Jorge Laureano Eugenio dijo que la firma del convenio representa la articulación entre la academia y el gobierno para lograr que el conocimiento generado se traduzca en beneficios para la población.

Consideró que uno de los elementos fundamentales del convenio es la gobernanza, entendida como un mecanismo que requiere compromiso y voluntad de los distintos niveles de gobierno para que la investigación, la vigilancia epidemiológica y el trabajo territorial puedan incidir en la toma de decisiones.

Reconoció particularmente el trabajo de la Universidad de Sonora y de los investigadores que han participado en la construcción de la red, y afirmó que desde la Secretaría de Salud se cuenta con disposición para respaldar las acciones que se desarrollen en materia de salud ambiental.

Laureano Eugenio sostuvo que el convenio constituye un compromiso con la sociedad sonorense, especialmente con los sectores que enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad, por lo que consideró necesario que la investigación permita visibilizar las inequidades y que el conocimiento continúe transfiriéndose para su uso y aplicación en las políticas públicas.