Despide Radio Universidad a Manuel Araiza, una de sus voces por más de cuarenta años

18 de septiembre de 2026


Beatriz Espinoza

Junto a las cabinas desde las que acompañó a su audiencia por más de cuatro décadas, familiares, amistades, compañeros y autoridades universitarias despidieron al locutor Manuel Araiza Grijalva con un homenaje póstumo en Radio Universidad.

Durante la ceremonia se realizaron guardias de honor ante el féretro del locutor, en reconocimiento a su trayectoria y al vínculo que construyó desde la emisora.

Su esposa, Olga Lidia Manzanilla Álvarez, y sus hijos, Manuel y Jesús Tadeo, recibieron las condolencias de quienes compartieron con él su trabajo.

El maestro de ceremonias, Luis Armando Mendoza Arreola, recordó la trayectoria de Araiza Grijalva y su participación en programas como “Páginas Románticas” y “Panorama Sonorense”.

“Con profundo respeto reconocemos a quien con su voz fue parte de la historia de Radio Universidad de Sonora, una voz que nos acompañó mañanas, tardes y noches, una voz que llegó a miles de hogares y que con el paso del tiempo se convirtió en parte de la memoria de varias generaciones de universitarios, pero también de sonorenses”, expresó Mendoza Arreola.

Para Araiza, la radio implicaba acompañar, informar, entretener y orientar a la audiencia, recordó Mendoza Arreola al referirse al lema de la emisora, “Una voz para todas las voces”.

Un gran privilegio haber compartido micrófonos, consolas y tazas de café
El locutor jubilado Luis Gonzaga Moreno Valenzuela compartió recuerdos de los años en que trabajó junto a Manuel Araiza, a quien consideró un gran amigo y un profesional apasionado por la radio.

“Hablar de Manuel Araiza Grijalva es hablar de radio en su estado más puro y con las más grandes pasiones. Es un gran privilegio y el de muchos aquí presentes haber compartido tanto tiempo con él entre micrófonos, consolas y tazas de café”, señaló Moreno Valenzuela.

Moreno Valenzuela recordó la voz inconfundible de Araiza y su capacidad para conectar con el público, destacando que detrás de ese vozarrón, había un ser humano extraordinario pues consideraba a la audiencia como su familia extendida atendiendo sus llamadas, mensajes y saludos, incluso, a quien lo reconocía en la calle.

“Hoy la radio pierde una voz brillante y nosotros perdemos a un amigo entrañable, pero nos quedamos con el eco de su alegría y su entrega”, expresó Moreno Valenzuela, antes de despedirlo con estas palabras: “Buen viaje, querido Manuel, siga haciendo radio allá arriba y te vamos a extrañar muchísimo”.

Tuvo mucho amor por Radio Universidad
Los hijos del locutor, Manuel y Jesús Tadeo, hablaron del afecto que su padre tenía por Radio Universidad y recordaron cuánto disfrutaba su trabajo en la emisora.

“Siempre estuvo encantado de vivir, de venir a trabajar aquí, la verdad, como repito, amaba este lugar y quería tanto”, manifestó Manuel.

Jesús Tadeo recordó el gusto de su padre por la poesía, la lectura y el beisbol, además de mencionar a Charles Dickens entre sus autores favoritos.

Como parte del homenaje, Jesús Tadeo leyó un fragmento de Cuento de Navidad, una de las obras preferidas de su padre: “No creo que ninguno de nosotros nos olvidemos de él, ni que nos separemos jamás, pues hay un lazo que nos une a todos”.

Reconocen su legado radiofónico
En representación de las autoridades universitarias, la subdirectora de Vinculación y Extensión de la Universidad de Sonora, María Nelly Gutiérrez Arvizu, expresó sus condolencias a la familia y reconoció la trayectoria de Manuel Araiza en la radio universitaria.

Gutiérrez Arvizu destacó el vínculo que el locutor construyó con la audiencia y su dedicación a una labor que lo convirtió en una voz familiar para la comunidad universitaria.

“Su voz inconfundible no era solo un timbre de voz en el micrófono, era un puente de comunicación, un sinónimo de calidez, profesionalismo y entrega”, expresó.

Resaltó además que su partida deja un vacío inmenso en las cabinas, pero su legado resonará por siempre en la historia de esta casa de estudios.