21 de julio de 2026
Beatriz EspinozaLa obesidad es mucho más que un problema asociado al exceso de peso corporal pues es una enfermedad compleja y multifactorial aseguró el investigador Humberto Francisco Astiazarán García al hablar de ésta como uno de los principales desafíos de salud pública del siglo XXI.
El académico del Departamento de Ciencias Químico Biológicas de esta casa de estudios y especialista en nutrición y metabolismo, participó en la emisión del programa radiofónico A Tiempo con la Ciencia y dijo que la obesidad requiere un abordaje interdisciplinario que considere factores médicos, nutricionales, genéticos, psicológicos y de estilo de vida.
Esto, explicó, porque la evidencia científica ha demostrado que el tejido adiposo desempeña funciones biológicas complejas y mantiene una comunicación constante con distintos órganos y tejidos del cuerpo.
“La grasa no es solamente un tejido inerte que está ahí en reposo, que se va acumulando, está compuesta de células vivas que tienen un metabolismo y está comunicada con otras células de diferentes partes del cuerpo”, detalló.
En este contexto, explicó que el tejido adiposo emite señales capaces de influir en órganos como el músculo esquelético, el corazón y otros tejidos que lo hace realmente complejo de estudiar, atender y tratar desde diferentes líneas.
Es por eso, precisó que, derivado de la obesidad, la diabetes tipo 2 suele diagnosticarse varios años después de que comienzan las alteraciones metabólicas que la originan y, por ello, esta enfermedad puede visualizarse en la fase final de un proceso que llevó tiempo formarla.
“Cuando se detecta la diabetes tipo 2, estamos hablando que ya pasaron 10 años de que empezó el proceso, es decir, hagan de cuenta que estamos en un iceberg y lo que sale del agua es básicamente la diabetes, pero abajo está la gran cantidad que yo llamo disfunción metabólica”, consideró.
Astiazarán García agregó que una de las principales alteraciones involucradas en este proceso es la resistencia a la insulina, fenómeno mediante el cual las células dejan de responder adecuadamente a esta hormona producida por el páncreas dificultando el aprovechamiento de la glucosa y, favoreciendo la acumulación de grasa corporal.
Investigación busca detectar señales tempranas
Durante la entrevista realizada por el también académico Rogelio Ramos Enríquez, el investigador habló de los avances de una investigación que se realiza en su área de estudio por parte de uno de sus estudiantes de doctorado buscando identificar señales moleculares tempranas asociadas con la resistencia a la insulina antes de que aparezcan las manifestaciones clínicas de la diabetes.
Explicó que el equipo de investigación utilizó un modelo experimental en el que se analizó tejido adiposo de animales con obesidad mediante técnicas avanzadas de cultivo celular, microscopia, cromatografía, espectrometría de masas y análisis proteómico.
Los investigadores, precisó, estudiaron las micro vesículas producidas por las células grasas y las proteínas transportadas en su interior lo que permitió detectar alrededor de mil 200 proteínas, de las cuales mostraron patrones diferenciales asociados con la obesidad.
Posteriormente, el análisis identificó seis proteínas específicas que podrían construir una firma biológica relacionada con la aparición temprana de la resistencia a la insulina.
“Logramos identificar seis proteínas de estas 1200 que es lo que nosotros llamamos la huella digital de la resistencia a la insulina”, dijo al comentar que los avances de esta investigación ya fueron publicadas en la revista científica Journal of Proteomics.
Explicó que estos hallazgos respaldan la hipótesis de que existe una comunicación molecular entre el tejido adiposo y el músculo capaz de inducir alteraciones metabólicas previas al desarrollo de la diabetes tipo 2.
El investigador señaló que la siguiente etapa del proyecto consiste en validar estos resultados en seres humanos mediante estudios clínicos que permitan determinar si dicha huella molecular puede identificarse en personas con prediabetes o con antecedentes familiares de diabetes.




