Detrás de cada alimento en la mesa, hay un agrónomo

23 de febrero de 2026


Beatriz Espinoza

Hablar de alimentación es hablar del campo, es pensar en una humeante taza de café por la mañana, en el pan tostado y los huevos del desayuno, así como de la carne que llega a la mesa y de los agrónomos que son los responsables de que eso suceda por su compromiso con la tierra y la sociedad, consideró el académico Edgar Omar Rueda Puente.

Rueda Puente y Susana Marlene Barrales Heredia platicaron de la labor de los trabajadores del campo durante la reciente emisión del programa Alimentación, problema de nuestro tiempo, en el marco del Día del Ingeniero Agrónomo en México que se conmemora cada 22 de febrero.

Entrevistados por María Irene Silvas García, conductora del programa que se transmite por Radio Universidad, los profesores investigadores del Departamento de Agricultura y Ganadería (DAG) de la Universidad de Sonora coincidieron en que ser agrónomo implica un gran compromiso con la tierra y la sociedad.

“No se trata solamente de sembrar y cosechar, se trata de comprender la interacción compleja entre suelo, planta, microorganismos y ambiente, pero también de entender los fenómenos sociales y económicos que giran en torno a la producción de alimentos”, señaló Rueda Puente.

Susana Marlene Barrales dijo, por su parte, que el ingeniero agrónomo no solo siembra o produce alimentos, pues está detrás de la calidad sensorial del café, del rendimiento de las gallinas que producen huevos, de la formulación de las dietas para el ganado, el control de plagas y enfermedades, entre muchas otras cosas. “Es casi un médico, pero de plantas y animales”.

Agregó que, en la actualidad, implica todavía enfrentar retos mayúsculos como el cambio climático con inviernos cada vez más cálidos, ciclos alterados de frío y/o de calor que afectan directamente a la producción.

Durante la transmisión del programa, los invitados y la conductora recordaron que la celebración del Día del Ingeniero Agrónomo en México tiene sus raíces históricas en el año de 1854 con el inicio de la profesionalización del trabajo en el campo, fecha de apertura de la Escuela Nacional de Agricultura en San Jacinto, hoy, Universidad Autónoma de Chapingo.

En Sonora, indicaron, la historia comenzó con la Escuela Técnica Agropecuaria que inició en el año de 1953, y que fue el antecedente del actual Departamento de Agricultura y Ganadería de la máxima casa de estudios, ubicado actualmente en el kilómetro 21 de la carretera a Bahía de Kino, donde se cuenta con 244 hectáreas para la experimentación y formación de nuevas generaciones.

Coincidieron que el sector agropecuario tiene muchos nuevos retos como es pensar en nuevas variedades de cultivos pensando en estrategias de adaptación a las nuevas condiciones del clima, y transitar, incluso hacia modelos más sustentables en los que se reduzcan agroquímicos, el uso de agua y tipos de riegos con alternativas orgánicas y ecológicas, entre muchas otras opciones y propuestas que hay.

Señalaron que ser agrónomo es una carrera completa con una visión amplia que integra ciencia, tecnología, naturaleza, pero exige responsabilidad y conciencia ambiental para quien ejerce porque tiene la oportunidad de impactar directamente en la seguridad alimentaria y en el desarrollo económico de la región.