Insuficiente Derecho Internacional ante amenazas globales, advierte académico

06 de febrero de 2026


Haydeé Gaxiola

El marco jurídico internacional vigente resulta estructuralmente insuficiente para enfrentar desafíos contemporáneos como el cambio climático, la proliferación nuclear, la inteligencia artificial desalineada y la biotecnología disruptiva, advierte Francisco Justiniano Velasco Arellanes.

El profesor investigador de la Universidad de Sonora, campus Nogales, publicó recientemente un análisis crítico sobre la capacidad del Derecho Internacional Público para responder a los grandes riesgos que amenazan la continuidad de la humanidad en el siglo XXI.

En su investigación titulada Insuficiencia del derecho internacional público ante amenazas globales existenciales, sostiene que el derecho internacional público actual opera más como una ficción jurídica que como un sistema efectivo de gobernanza global.

Velasco Arellanes identifica dos debilidades centrales que paralizan la justicia global, la falta de mecanismos coercitivos, ya que el sistema carece de herramientas para obligar a los Estados hegemónicos a cumplir las normas, lo que permite que las potencias actúen bajo una lógica de aplicación selectiva conforme a sus intereses geopolíticos.

Asimismo, señala la exclusión de actores clave, pues la arquitectura institucional margina a las comunidades científicas y a otros actores no estatales que poseen el conocimiento experto indispensable para gestionar crisis de alcance global.

El riesgo de la inteligencia artificial

Uno de los puntos más relevantes del estudio es la preocupación por las tecnologías emergentes, ya que el académico subraya que el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial avanzada plantea riesgos existenciales reales para la humanidad.

De acuerdo con su análisis, existe una probabilidad significativa de catástrofes antes del año 2100 si no se establece un marco jurídico transnacional vinculante, el cual actualmente no existe.

Ante este diagnóstico, Velasco Arellanes propone una transformación profunda del orden jurídico hacia lo que denomina un constitucionalismo intersistémico, que reconoce la diversidad funcional de los sistemas sociales y promueve una auténtica descolonización del derecho para corregir desigualdades epistémicas y geopolíticas persistentes en el ámbito internacional.

Plantea también la necesidad de una justicia intergeneracional, mediante la incorporación de una base ética que priorice la preservación de la vida y el bienestar de las generaciones futuras.

Asimismo, propone avanzar hacia una vinculatoriedad real, a través de la creación de un sistema democrático e inclusivo que resulte verdaderamente obligatorio para todos los actores internacionales, sin excepciones.

El artículo completo fue publicado en la revista Novum Jus, volumen 19, número 3, y puede consultarse en línea a través de la dirección https://novumjus.ucatolica.edu.co/article/view/7008/6184