27 de enero de 2026
Beatriz EspinozaLa mecánica cuántica no es un conocimiento abstracto ni ajeno a la vida cotidiana, afirmó el docente universitario Arnulfo Castellanos Moreno durante una conferencia realizada en el marco del Año Internacional de la Física Cuántica.
La actividad fue organizada por la Academia de Metodología y Filosofía del Departamento de Sociología y Administración Pública, y se llevó a cabo en el auditorio del propio departamento, donde se invitó a las y los asistentes a reflexionar sobre la relación entre la historia y el desarrollo de esta disciplina científica.
Bajo el título Física cuántica, efectos sobre nuestras vidas, la conferencia abordó la presencia de esta ciencia en prácticamente toda la tecnología moderna, desde las computadoras y los sistemas de comunicación hasta el desarrollo de nuevos materiales y motores eléctricos.
Durante su exposición, Castellanos Moreno recorrió distintas etapas de la historia mundial en las que la mecánica cuántica marcó puntos clave de desarrollo tecnológico, los cuales impulsaron no solo el avance científico, sino también transformaciones en el ámbito político internacional.
El ponente explicó que muchos de los dispositivos que facilitan la vida cotidiana surgieron gracias al diseño de materiales desarrollados desde la perspectiva de la física cuántica, lo que evidencia su impacto directo en la sociedad contemporánea.
Asimismo, destacó que cualquier país que aspire a fortalecerse y crecer debe apostar de manera decidida por el desarrollo científico, particularmente en áreas como la física, la química y la ingeniería.
El académico también vinculó los grandes avances científicos con el poder alcanzado por distintas naciones a lo largo de la historia, al referirse, entre otros ejemplos, al inicio de la Segunda Guerra Mundial, cuando Alemania y sus aliados demostraron una notable superioridad tecnológica.
En ese contexto, señaló que las diferencias en el desarrollo tecnológico, reflejadas en el número de patentes, la inversión en educación y la aplicación de políticas públicas, evidenciaron la importancia de una formación académica sólida orientada a la innovación.
Al ampliar su análisis a otros momentos de la historia universal, subrayó que el desarrollo científico definió el rumbo de las grandes potencias, particularmente con la creación y el uso del armamento nuclear.
Castellanos Moreno sostuvo que la ciencia no es buena ni mala por sí misma, ya que son las decisiones humanas y los contextos políticos y sociales los que determinan el uso de sus resultados.
También abordó la dimensión ética del quehacer científico, al señalar que las y los investigadores suelen enfrentar presiones, dado que no siempre tienen control sobre el destino o los fines de los descubrimientos que generan, especialmente cuando se trata de desarrollos de alto impacto.
Antes de concluir, el ponente cuestionó el estado actual del desarrollo científico en México y consideró que el país carece de una dirección clara en materia de ciencia y tecnología, situación que ha propiciado la fuga de talento formado con recursos públicos hacia otras naciones.
Finalmente, advirtió que la ausencia de una política científica de largo plazo impide definir prioridades nacionales, cuando la investigación y la innovación deberían orientarse a la solución de problemas concretos como el acceso al agua, la energía y el bienestar de toda la población.



