Lizmariana González Amador

Lizmariana González Amador, de 20 años, cursa el segundo semestre de la Licenciatura en Música y se desarrolla en la disciplina de canto como integrante del Coro Universitario, además de formar parte del grupo representativo ENOPERUS del Departamento de Bellas Artes de la Universidad de Sonora. Su formación en el ámbito vocal inició a los 17 años, consolidando un proceso continuo de desarrollo artístico.

A lo largo de su trayectoria ha participado en diversos espacios escénicos y culturales, destacando su intervención en la sección Rutas de las Fiestas del Pitic, así como en el programa artístico “Voz de Mujer”, realizado en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Asimismo, ha participado en eventos institucionales como el 20° aniversario del Banco de Hermosillo, fortaleciendo su experiencia en escenarios formales.

Entre sus logros más significativos resalta su participación el 25 de noviembre de 2025 en el programa “Voz de Mujer”, el cual reconoce como un espacio de expresión artística con un fuerte componente social, enfocado en la memoria, la reflexión y la sensibilización.

En el ámbito representativo, Lizmariana ha tenido la oportunidad de participar en actividades artísticas oficiales, incluyendo las Fiestas del Pitic, el programa “Voz de Mujer” y eventos institucionales, contribuyendo a la difusión cultural y artística desde el ámbito universitario.

Desde su perspectiva, la práctica artística ha tenido un impacto altamente positivo en su formación integral, ya que considera que el canto fortalece la disciplina, la constancia y la responsabilidad, además de desarrollar habilidades como la seguridad escénica y el trabajo en equipo. Asimismo, reconoce que el arte complementa su formación académica al permitirle expresar ideas y emociones de manera consciente y comprometida.

En cuanto a sus metas, expresa que a corto plazo busca perfeccionar su técnica vocal y ampliar su repertorio, participando en más presentaciones universitarias y culturales. A mediano plazo, aspira a consolidar su formación musical, integrarse en proyectos escénicos de mayor alcance y representar a su institución en eventos de mayor proyección, fortaleciendo su desarrollo profesional.

Como reflexión final, Lizmariana destaca que formar parte de un grupo artístico universitario representa una experiencia profundamente significativa, ya que el arte constituye un espacio de expresión, aprendizaje y crecimiento personal. Subraya que la música no solo forma artistas, sino también personas más sensibles, comprometidas y conscientes de su entorno, reafirmando su vocación y su compromiso con la disciplina artística.