Isac Alfonso Ayala Oyama, de 27 años, combina una trayectoria singular entre las ciencias de la salud y las artes, al ser egresado de Medicina y haber cursado además dos semestres en la Licenciatura en Música, integrando ambas formaciones dentro de un perfil académico y artístico multidisciplinario. Se desarrolla en la disciplina de canto y forma parte del Coro de Cámara de la Licenciatura en Música, espacio en el que ha consolidado su vocación coral y escénica. Su vínculo con el canto comenzó desde los 16 años, etapa en la que inició su formación artística. A lo largo de su trayectoria ha participado en diversos eventos culturales de relevancia, entre ellos las Fiestas del Pitic en 2014 y 2015, las Fiestas del Padre Kino en 2017 y 2018, así como múltiples ediciones del Festival Alfonso Ortiz Tirado (FAOT) en los años 2016, 2019, 2020 y 2023, lo que evidencia una participación constante en escenarios representativos del ámbito cultural sonorense. Entre sus logros más significativos destaca su participación más reciente en el FAOT 2023, donde interpretó la cantata Sueños, del maestro Márquez, experiencia que representa uno de los momentos más importantes de su trayectoria artística reciente por el nivel interpretativo y la relevancia del repertorio presentado. En el ámbito representativo, Isac ha participado en distintas ediciones del FAOT 2019, 2020 y 2023, representando el trabajo artístico desarrollado dentro del entorno universitario y cultural del estado, consolidando su presencia en uno de los festivales más importantes del país. Desde su perspectiva, la práctica artística ha tenido un impacto profundo en su formación personal, ya que considera que el canto coral le ha forjado carácter, disciplina y profesionalismo, impulsándolo siempre a ofrecer lo mejor de sí mismo y a superarse con cada nueva presentación. En cuanto a sus metas, expresa que su principal aspiración es participar como solista en una futura edición del Festival Alfonso Ortiz Tirado, objetivo que representa un paso natural en la evolución de su trayectoria vocal. Como reflexión final, Isac describe al coro como una metáfora profundamente humana: una máquina con alma guiada por el director, donde cada integrante funciona como un engranaje indispensable que trabaja en armonía con los demás para emocionar al público. Esta visión resume su comprensión del trabajo coral como un ejercicio de precisión técnica, sensibilidad colectiva y comunión artística. |
Isac Alfonso Ayala Oyama

