04 de noviembre de 2026
Beatriz EspinozaLa inteligencia artificial (IA) representa una herramienta con amplias posibilidades para agilizar procesos y apoyar el desarrollo de actividades académicas y profesionales, pero al utilizarla hay que mantener el pensamiento crítico, consideró la académica de la Universidad de Sonora Raquel Torres Peralta.
En su conferencia “Más humanos, más innovadores, nuestro valor en la era de la IA”, la especialista destacó la importancia de mantener la creatividad y la capacidad de analizar y validar la información que generan estas herramientas.
La actividad se realizó el martes 3 de noviembre en el aula magna del Departamento de Ingeniería Civil y Minas, como parte del ciclo Inteligencia artificial, perspectivas interdisciplinarias, promovido por la corresponsalía Hermosillo del Seminario de Cultura Mexicana.
Durante su exposición, Torres Peralta abordó los cambios que estas tecnologías introducen en el aprendizaje y el ejercicio profesional, así como las capacidades humanas necesarias para aprovecharlas.
Explicó que, aunque los sistemas de IA pueden procesar grandes cantidades de información, las personas cuentan con experiencias, sensaciones y conocimientos que les permiten comprender contextos y desarrollar soluciones creativas.
Como parte de su presentación, compartió resultados de encuestas sobre el uso de estas herramientas entre estudiantes y docentes, con el propósito de identificar sus prácticas y percepciones sobre el aprendizaje.
Mencionó que el ejercicio permitió identificar siete perfiles de uso, entre ellos el frecuente, que corresponde a quienes recurren regularmente a estas herramientas, pero mantienen la consulta con sus docentes como principal referencia.
Describió también el perfil intensivo como una forma deseable de aprovechamiento, pues comprende una interacción constante para plantear preguntas, revisar respuestas, solicitar precisiones y profundizar en los contenidos.
Sobre la percepción del aprendizaje, la académica observó que algunas personas participantes consideraban haber aprendido mucho con las respuestas de la IA, aunque no habían leído su contenido antes de entregarlo como parte de una actividad.
Advirtió que obtener una buena calificación no necesariamente significa adquirir conocimientos, pues existe una diferencia entre la percepción de aprendizaje y el desarrollo de las habilidades que exige la formación profesional.
Otro resultado, informó, fue que el 41 por ciento del estudiantado encuestado consideraba que dependía demasiado de la IA, con una mayor recurrencia a las prácticas de copiar y pegar en el nivel medio superior.
Ante este panorama, recomendó al estudiantado intentar resolver las actividades por cuenta propia y elaborar un primer planteamiento antes de recurrir a estas herramientas para contrastar ideas, ampliar información o mejorar sus propuestas.
La conferencista relató que, en su trabajo de investigación, identificó interpretaciones equivocadas, confusión de datos agregados y referencias bibliográficas inexistentes en las respuestas de sistemas de IA, incluso después de proporcionarles información correcta.
Torres Peralta sostuvo que estas herramientas pueden contribuir a resolver problemas y agilizar procesos, aunque su utilidad depende de la forma en que se incorporen a las actividades académicas y profesionales.
El reto, añadió, consiste en aprovechar sus capacidades y conservar el análisis, la creatividad y el criterio propio como parte de la formación y del ejercicio profesional.




