Reconocen investigación de estudiante de Medicina sobre de riesgo de fiebre manchada

03 de noviembre de 2026


Elías Quijada

Identificar las condiciones socioambientales que favorecen el riesgo de fiebre manchada por Rickettsia Rickettsii en Hermosillo fue el objetivo de la investigación que llevó al estudiante de la Licenciatura en Medicina de la Universidad de Sonora, Daniel Rosas Salazar, a obtener el Premio de Investigación en Salud del Estado de Sonora.

El reconocimiento correspondió a la categoría Premio “Dr. José Miró Abella” en Salud Pública, Salud Ambiental e Investigación Educativa, por el trabajo “Determinantes socioambientales del riesgo epidemiológico de fiebre manchada por Rickettsia Rickettsii: un estudio comparativo de colonias urbanas de Hermosillo, Sonora”.

El joven universitario, quien acaba de concluir su carga académica, indicó que el proyecto, iniciado en 2024, busca aportar información que permita identificar las diferencias entre colonias con alta y baja incidencia de esta enfermedad, a fin de orientar la vigilancia epidemiológica, las modificaciones al entorno y las acciones de educación comunitaria.

Para desarrollar la investigación, el equipo diseñó encuestas con apoyo del Departamento de Psicología de la Universidad de Sonora, con el propósito de evaluar las condiciones sociodemográficas y socioambientales de las comunidades estudiadas, explicó.

Compartió que fue en marzo de 2025, con la participación de estudiantes de Medicina, cuando se encuestaron 324 hogares de cuatro colonias de Hermosillo, de los cuales 264 correspondieron a zonas consideradas de alto riesgo y 60 a una colonia de bajo riesgo, tomando como referencia los registros de la Secretaría de Salud de incidencia Rickettsia Rickettsii.

“Posteriormente, se organizó y depuró la información para realizar análisis estadísticos, además de incorporar una regresión multivariada que permitió fortalecer el estudio y comparar los factores asociados al riesgo epidemiológico”, aseguró.

Entre los principales hallazgos destacaron tres condiciones presentes en el entorno exterior de las viviendas: la ausencia de cercado perimetral, los pisos de tierra en jardines y patios, y la presencia de perros que deambulan libremente por las colonias.

Rosas Salazar expuso que estos resultados permitirán identificar las áreas donde es necesario desarrollar materiales educativos específicos, con el propósito de informar a la población sobre las condiciones que pueden favorecer la presencia de la enfermedad y contribuir a su prevención.

El futuro médico advirtió que la fiebre manchada continúa representando un problema de salud pública en Sonora, entidad que se mantiene entre los estados con mayor mortalidad por esta enfermedad, con una tasa cercana al 40 por ciento, mientras que Hermosillo concentra alrededor del 30 por ciento de los casos estatales, de acuerdo a datos de dependencias de salud del estado.

Asimismo, señaló que la población infantil se encuentra entre los grupos más afectados, lo que refuerza la importancia de impulsar estrategias preventivas y de concientización que contribuyan a reducir los riesgos de contagio.

Desde su perspectiva, precisó que la educación comunitaria debe ser uno de los principales ejes de prevención, pues medidas como pavimentar patios o instalar cercos perimetrales representan inversiones económicas que pueden resultar insuficientes si las familias no cuentan con información sobre la enfermedad y las acciones necesarias para evitarla.

El reconocimiento, expresó, representa un orgullo para todo el equipo que ha trabajado durante años en esta línea de investigación, al considerar que el resultado es producto de la colaboración y el esfuerzo conjunto de sus integrantes.

“Esto es simplemente una muestra de que el trabajo en equipo funciona y que ojalá este trabajo se traduzca en vidas salvadas”, destacó.

Daniel Rosas Salazar, manifestó su agradecimiento a la Universidad de Sonora por la formación recibida, al señalar que le brindó herramientas y libertad para desarrollar proyectos capaces de generar impacto más allá del ámbito universitario.

Como parte de sus planes profesionales, actualmente se encuentra en proceso para realizar una especialidad en Medicina Interna en Estados Unidos.

La investigación forma parte de una línea de trabajo desarrollada por el profesor Gerardo Álvarez Hernández, adscrito al Departamento de Medicina y Ciencias de la Salud, quien se desempeñó como asesor académico, con la colaboración de María Fernanda Félix, compañera de Rosas Salazar, y la profesora Leticia Domínguez Guedea, del Departamento de Psicología, quien colaboró en la estructuración de las encuestas.