06 de julio de 2026
Elías QuijadaActualmente, la Universidad de Sonora cuenta con 65 programas educativos de licenciatura acreditados por organismos externos de evaluación nacionales e internacionales, resultado de una política institucional orientada al fortalecimiento de la calidad académica y la mejora continua de sus procesos de formación profesional.
Blanca Fraijo Sing, titular de la Dirección de Apoyo a Programas Educativos, señaló que este reconocimiento refleja el compromiso de la institución con la excelencia educativa, al someter sus programas académicos a procesos de evaluación que permiten verificar el cumplimiento de estándares de calidad, así como responder de manera transparente a las necesidades y expectativas de la sociedad.
Reveló que, del total de programas reconocidos por su calidad, cuatro poseen acreditación de alcance internacional que son la Licenciatura en Arquitectura de la Facultad Interdisciplinaria de Humanidades y Artes; las licenciaturas en Enfermería y Medicina de la Facultad Interdisciplinaria de Ciencias Biológicas y de Salud en el campus Hermosillo; y la Licenciatura en Medicina del campus Cajeme.
“La distribución de los programas acreditados en los distintos campus universitarios muestra la consolidación de la calidad educativa en toda la institución. Hermosillo concentra 41 programas acreditados, mientras que Caborca cuenta con siete, Cajeme con cinco, Navojoa con cinco, Nogales con cinco y Santa Ana con dos”, indicó.
Precisó que, por facultades interdisciplinarias, la Universidad de Sonora registra 16 programas acreditados en Ciencias Sociales; 15 en Ciencias Biológicas y de Salud; 14 en Ciencias Económicas y Administrativas; ocho en Humanidades y Artes; ocho en Ingeniería; y cuatro en Ciencias Exactas y Naturales.
Fraijo Sing reiteró que la evaluación externa constituye una herramienta fundamental para fortalecer los procesos académicos y de gestión institucional, ya que favorece la autoevaluación y la identificación de áreas de oportunidad para el desarrollo de acciones de mejora.
Además de respaldar la calidad de los programas educativos, las acreditaciones fortalecen el prestigio institucional y consolidan una cultura permanente de evaluación que beneficia directamente a la comunidad estudiantil, agregó.
Resaltó que estos procesos cuentan con la participación de estudiantes, docentes, egresados, empleadores y personal de apoyo y servicios, quienes contribuyen con sus experiencias y perspectivas al análisis integral de cada programa académico.
La colaboración de todos los sectores involucrados permite generar diagnósticos más precisos sobre el desempeño de los programas y establecer estrategias que favorezcan su actualización y pertinencia, concluyó.




