18 de febrero de 2026
Beatriz EspinozaJunto con los propósitos de año nuevo o de cualquier momento para mejorar hábitos alimenticios o realizar ejercicio, es necesario hacer un plan de salud, aseguró Guillermo Eleazar Arteaga Mac Kinney, profesor investigador del Departamento de Ciencias Químico Biológicas de esta institución.
Arteaga Mac Kinney fue entrevistado por Rogelio Ramos Enríquez durante la emisión del programa A tiempo con la ciencia, que se transmite por Radio Universidad y dijo que, por lo general, estos propósitos suelen abandonarse rápidamente, justo, por falta de un programa o una planeación.
“El cambio no es fácil. Requiere esfuerzo, motivación y, sobre todo, una planeación adecuada ya que no es suficiente saber qué queremos lograr, sino definir cómo lo vamos a hacer y en cuánto tiempo”, expresó.
Señaló que una de las principales limitantes en el intento de cambio de hábitos es que buscamos resultados a muy corto plazo y eso desmotiva a las personas por lo que al hacer planes, hay que asumir una responsabilidad para con uno mismo y dejar un tanto el sentimiento o situaciones que afectan psicológicamente al considerar lo que hace como un sacrificio.
Otro factor, dijo, es el estrés que nos hace comer, botanear o estar picoteando todo el día y hay que eliminarlo pues eso puede desmotivar a las personas y acelerar el consumo de alimentos.
Explicó que el programa de salud es algo muy sencillo y, básicamente como una guía, un esquema general de cómo le podemos hacer para lograr los objetivos y dedicarle tiempo a la parte de la nutrición.
Propuesta de Plan de Salud
Como propuesta práctica, Guillermo Eleazar Arteaga presentó un plan de salud, un esquema sencillo y estructurado que funciona como guía para establecer y mantener hábitos saludables guiándose por un acróstico de la palabra salud:
S.- Situación actual con una evaluación inicial para conocer el estado de salud, con apoyo de profesionales, incluyendo peso, indicadores metabólicos y factores de riesgo.
A.- Análisis y diagnóstico identificando problemáticas específicas y establecer objetivos claros y realistas.
L.- Llevar a cabo acciones e implementar cambios graduales y factibles, como iniciar con caminatas dos o tres veces por semana en lugar de rutinas intensivas.
U.- Unificar y ajustar hábitos conforme a las circunstancias personales, familiares y laborales, y,
D.- Duración previendo mantener constancia en el tiempo y, sobre todo, comprendiendo que los resultados visibles requieren de varios meses, aunque recomendó establecer metas a corto plazo para mantener la motivación.
En este contexto, destacó la importancia de considerar factores como el estrés, el descanso y el entorno social, además de la alimentación y la actividad física.
Recordó que la decisión de mejorar la salud no debe limitarse al inicio del año, sino que puede asumirse en cualquier momento con un diagnóstico adecuado, metas realistas y acompañamiento profesional.




