15 de mayo de 2022
Después de estos dos años de infortunio que como humanidad hemos vivido, podemos –en nuestro día– celebrar la resiliencia con la que como académicos enfrentamos y superamos la adversidad.Es hoy, también, el día propicio para conmemorar a aquellos con quienes compartimos los espacios universitarios y que ahora viven en la memoria de sus familiares, estudiantes y colegas.
Estamos emergiendo de la crisis de la salud y pronto volverá la institución a una nueva vida en la que la experiencia que nos dejan estos años de tribulaciones contribuirá a darle un nuevo rostro a nuestras actividades, pues sin duda hemos aprendido un lección invaluable: con el concurso de todas y todos los universitarios somos capaces de resistir y hacer prevalecer la vida académica que nos da sentido, tanto por nuestra vocación, como por nuestra relevante misión social como institución pública de educación superior. Gracias a todas y a todos los académicos que con entereza enfrentaron estos años aciagos y continuaron con sus labores en condiciones tan adversas, dispuestos siempre a aprender e imaginar nuevas formas de trabajo que aseguraran que la formación de calidad de nuestros estudiantes nunca se detuviera.
Los docentes adquirimos libremente la responsabilidad de modelar el gusto, el conocimiento y el espíritu de las generaciones actuales y futuras, y somos los profesores y las profesoras quienes con nuestro trabajo cotidiano en las aulas hemos fortalecido las funciones sustantivas de la institución. Esta es nuestra nave y este nuestro destino.
Por eso debemos reconocer y celebrar el espíritu y vocación del cuerpo académico de la Universidad de Sonora, su permanencia productiva y generosa, y sus aportes invaluables a todos los sectores de la sociedad que nos da vida y sentido.
Felicidades en nuestro día, maestras y maestros de nuestra alma mater
Atentamente
“El saber de mis hijos hará mi grandeza”
Dra. María Rita Plancarte Martínez
Rectora




