20 de abril de 2021
Jesús Alberto RubioEl verdadero trabajo de la alta dirección se encuentra en la toma de decisiones, las que corresponden a cada situación e individuo; es decir, son casuísticas y situacionales, por lo que no hay ninguna fórmula mágica para tomar las correctas, afirmó María Luisa Obdulia Martínez Hurtado, estudiante del posgrado en Gestión y Docencia en Enfermería de la Universidad de Sonora.
Al participar en el ciclo de conferencias Fortaleciendo el liderazgo en Enfermería, evento organizado por el Departamento de Enfermería de la alma mater, dijo que el proceso de toma de decisiones es una situación que se vive diariamente como personas.
“En el área de la salud en enfermería, la toma de decisiones representa una pieza clave, fundamental e irremplazable, y de ello depende el buen funcionamiento de nuestra profesión”, reiteró en el ciclo organizado por estudiantes de la especialidad en Gestión y Docencia de la Enfermería.
Martínez Hurtado señaló que todas las decisiones afectan el grado de calidad y seguridad de la asistencia que se presta, y al clima del entorno de trabajo en el que el personal de enfermería se desenvuelve.
La enfermera del Hospital General de Zona No. 14 destacó que esa acción profesional también significa un componente esencial de la atención al paciente y de la función de los gestores de enfermería. “La toma de decisiones es la elección de una alternativa entre varias para una situación específica”, expresó la egresada de la Escuela de Enfermería del IMSS.
Consideró que ese relevante factor en el desarrollo de la profesión debe llevarse a cabo de forma oportuna, manteniendo la ética y la objetividad de la resolución de problemas, e involucrando los conocimientos y el sentido común para lograr el objetivo esperado. Las buenas decisiones, añadió, fortalecen la autoridad porque son el reflejo de una voluntad firme que sabe lo que quiere.
Asimismo, en su intervención, y a manera de reforzamiento del tema, reiteró que es también una acción básica e insustituible de los gestores de enfermería y que constituye una valiosa herramienta para orientar los procesos.
Indicó que la toma de decisiones en gestión de enfermería es inherente a cuatro funciones administrativas: Planeación, Organización Dirección y Control. “El Proceso de decisiones no consiste sólo en detectar lo correcto y lo incorrecto para fijar el objetivo; es decir, qué debe hacerse, sino también cómo y cuándo hacerlo”, afirmó.
Concluyó con el comentario de que la toma de decisión consiste en seleccionar un curso de acción entre varias alternativas: “es el núcleo de la planeación, ya que casi siempre se cuenta con alternativas, y es la gerencia la que se encarga de evaluarlas y seleccionar e implementar la más acordes a la solución del problema detectado”.




