El futbol y el deporte necesitan de la voz para ser entendidos: Juan Villoro

14 de octubre de 2020


Elías Quijada

Todos los deportes requieren el apoyo esencial de la voz para ser comentados, explicados e interpretados, y es un plus si los críticos utilizan los géneros literarios como el cuento, novela o crónica para ofrecer al aficionado otra perspectiva de lo que pasa en los encuentros, señaló Juan Villoro, escritor y periodista mexicano, durante la conferencia Literatura y futbol, actividad programada en los festejos del 78 aniversario de la Universidad de Sonora.

Debido a la pandemia provocada por la covid 19, la actividad se llevó a cabo de manera virtual y fue el rector de la institución, Enrique Fernando Velázquez Contreras, quien dio la bienvenida al conferencista, que tiene su residencia en la Ciudad de México, así como a docentes y estudiantes que estuvieron presentes en la transmisión, la cual se efectuó por las redes sociales de la casa de estudios.

En su charla, dijo que es importante para cualquier aficionado el poder hablar del deporte, pues se tiene la experiencia de largas tertulias entre amigos de jugadas que duraron escasos minutos o incluso segundos en la cancha, y citó como ejemplos el gol fantasma de Wembley en 1966, donde hubo discusión si la pelota entró o no a la portería de Alemania, la mano de Maradona en el mundial de 1986 o el cabezazo de Zinedine Zidane en el estadio Santiago Bernabéu, que por cierto fue la última jugada de su vida.

Comentó que la crónica es la primera fuente de información que llega a los devotos de los deportes, y quienes ejercen este género se convierten en los rapsodas de la sociedad contemporánea, y agregó que para entender una época en plenitud se debe de saber cuáles son los valores religiosos, políticos, económicos y culturales, pero también se debe de tener como referencia a qué se dedica su población en los tiempos libres.

“Han existido grandes cronistas que han contado grandes gestas e historias. En Grecia se llama rapsodas a las personas que contaba las historias; etimológicamente quiere decir tejedor, y el más conocido fue Homero, no inventaba lo que decía, sino recopilaba leyendas, las articulaba y las entrelazaba. Ejemplos de su magnífico trabajo son la Ilíada y la Odisea”, explicó.

Villoro indicó que la figura del rapsoda contemporáneo está ligada al locutor, pues eran los personajes que utilizaban las palabras para crear mitologías instantáneas al momento de narrar partidos de futbol. La radio produjo la capacidad de asociar al deporte con la palabra, y como ejemplo nombró al cronista mexicano Ángel Fernández, quien describía de una manera peculiar el ambiente que se vivía en el estadio y las porras de los aficionados; era quien construía las imágenes en las mentes de los radioescuchas.

“Ángel Fernández fue narrador absolutamente extraordinario que pasó de la radio a la televisión, se encontró con el problema de qué contar a la gente lo que ya miraba; entonces, para no ser redundante, se apoyó con el arte para contar historias y hablar del juego a partir de metáforas y rebautizó a deportistas y equipos como al Cruz Azul como ‘La maquina celeste’ y al Estadio Azteca como El coloso de Santa Úrsula”, expresó.

El ganador del Premio Herralde en 2004 por la novela El testigo, agregó que el futbol tiene atributos de una novela, porque está compuesto por muchos personajes, conflictos interesantes, dentro y fuera de la cancha, está rodeado de mitologías, apodos, rivalidades entre equipos, cosas inexplicables como supersticiones y posee ricos componentes para la construcción de historias interesantes.

“Sin embargo, la crónica es donde el futbol ha prosperado desde el punto de vista literario, porque todos los lectores aportan a una discusión que ya se vio, la gente conoce el resultado, describe la atmósfera, pero existen cosas que se pueden indagar. Los grandes cronistas cuentan la vida privada de los goles”, aseguró.

Los grandes días del futbol, afirmó, permiten a los aficionados desahogarse sin que la pasión se desborde en violencia, y abundó que es fascinante observar cómo cambia el carácter de las personas al obtener una victoria o derrota, pero dichas conductas son un desfogue necesario en una sociedad disciplinada y que puede ser descrita claramente a través de la crónica.

“No hay futbol si alguien no puede gritar gol en las tribunas, y eso hace falta en nuestros tiempos a causa de la pandemia, pero algún día la gente volverá a los estadios”, sostuvo.

La presentación del conferencista estuvo a cargo del rector Velázquez Contreras, y en su descripción resaltó que Juan Villoro es la figura más destacada de la literatura latinoamericana, sociólogo, egresado de la Universidad Autónoma Metropolitana, fue becario del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) en el área de narrativa y miembro del Sistema Nacional de Creadores Artísticos.

Fue profesor de literatura en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y profesor invitado en las universidades de Yale, de Boston; Pompeu Fabra y de Princeton; entre 1981 y 1984 estuvo como agregado cultural en la Embajada de México en Berlín Oriental, además ha colaborado en las revistas Letras Libres y Proceso, y en los diarios Reforma, La Jornada y El País.

El 8 de diciembre de 2012 recibió el Homenaje Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez, en el marco de la XXVII Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México; asimismo, el 4 de octubre de 2013 fue elegido como miembro de El Colegio Nacional, y pronunció su discurso de ingreso el 25 de febrero de 2014, titulado Históricas pequeñeces: vertientes narrativas en la obra de Ramón López Velarde.

Su labor ha sido muy basta en géneros como el cuento, novela, ensayos, crónicas y teatro, que se han publicado en varios países, y por su conocimiento en el futbol, ha sido cronista en los mundiales Italia 1990, Francia 1998, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010.