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Miriam Asiel Alvarado Godoy, de 20 años, cursa el sexto semestre de la Licenciatura en Psicología y ha desarrollado una trayectoria dentro del taekwondo en la categoría –57 kg adulto femenil. Aunque cuenta con tres años de práctica formal en esta disciplina, su progreso ha sido notable, consolidando rápidamente una presencia competitiva en eventos nacionales y estatales. Entre sus principales logros destaca la medalla de bronce obtenida en un torneo nacional G2, así como su participación en el proceso selectivo CONADE 2025, donde representó a Sonora en las etapas estatal y regional. Además, ha participado en procesos de formación y certificación deportiva, como la certificación COCET realizada en Tijuana en 2025. Su trayectoria también incluye colaboraciones y patrocinios con distintas marcas deportivas, entre ellas Kosmoto, Invicto Sport y Wellbreathing, lo que refleja su creciente proyección dentro del ámbito del taekwondo. Desde su perspectiva, el deporte ha tenido un impacto profundamente positivo en su desarrollo personal. Considera que la práctica constante del taekwondo le ha permitido avanzar significativamente, fortaleciendo su disciplina, su resiliencia y su determinación frente a los retos. El entrenamiento diario, combinado con las responsabilidades académicas, ha representado un proceso exigente que ha contribuido a moldear su carácter y a consolidar una mentalidad orientada a la superación. En cuanto a sus metas, su aspiración a largo plazo es abrir su propia academia de taekwondo, proyecto que refleja la importancia que esta disciplina ha tenido en su vida. Mientras tanto, busca continuar participando en competencias, representar a su universidad y a su estado en eventos deportivos y seguir creciendo dentro del ámbito competitivo. Su experiencia como estudiante y deportista se define por el esfuerzo constante que implica equilibrar el entrenamiento con las exigencias académicas. Reconoce que muchas veces el proceso requiere levantarse temprano, entrenar incluso cuando el cansancio pesa y mantener la concentración en medio de exámenes y responsabilidades universitarias. Sin embargo, considera que cada entrenamiento y cada combate forman parte de un proceso más profundo: no solo construir una carrera profesional o prepararse para competir, sino también forjar carácter, disciplina y resiliencia. Para ella, el taekwondo representa un camino de transformación personal que la acerca cada día a una mejor versión de sí misma. |
Miriam Asiel Alvarado Godoy

