Coentrenadora: Iris Lillian Vásquez Rubio

Iris Lillian Vásquez Rubio, de 23 años de edad, representa el compromiso de una nueva generación de entrenadores que impulsan el desarrollo del ajedrez dentro del deporte universitario. Con dos años de experiencia como entrenadora, ha comenzado a consolidar su labor en la formación de estudiantes que encuentran en el ajedrez una herramienta para el desarrollo intelectual, emocional y competitivo. Cuenta con formación a nivel licenciatura y ha complementado su preparación mediante diversos cursos orientados al perfeccionamiento de estrategias y metodologías de enseñanza en esta disciplina.

Su formación deportiva también ha sido influenciada por un proceso de entrenamiento continuo durante cinco años con José Fermín, entrenador vinculado a la Universidad de Sonora, lo que ha contribuido al desarrollo de su enfoque estratégico y pedagógico dentro del ajedrez competitivo.

En el ámbito competitivo ha participado en eventos relevantes como el Estatal de Hermosillo 2025 y en la Universiada Nacional en 2023 y 2025, escenarios que han permitido fortalecer su experiencia dentro del sistema deportivo universitario. Entre sus logros personales destaca el título de campeona estatal universitaria en 2023, resultado que refleja su capacidad competitiva y su conocimiento del juego a nivel estratégico.

Como entrenadora, ha contribuido a la formación de alumnos medallistas en competencias municipales, lo que evidencia el impacto de su trabajo en el desarrollo inicial de nuevos talentos dentro del ajedrez formativo.

La filosofía que orienta su labor se fundamenta en valores como la disciplina, la resiliencia y la competitividad, principios que considera esenciales para el progreso tanto deportivo como académico de los estudiantes. Desde su perspectiva, el ajedrez es una disciplina que fortalece la capacidad de análisis, la concentración y la toma de decisiones, habilidades que se reflejan directamente en el desempeño académico y en la formación personal.

Considera que el ajedrez contribuye a formar mejores estudiantes y mejores personas, ya que fomenta el pensamiento estratégico, la paciencia y la responsabilidad frente a cada decisión tomada durante la partida. Asimismo, resalta que la práctica deportiva en general promueve la disciplina, la cultura de la competitividad y el trabajo en equipo.

Como reflexión final, destaca que el ajedrez representa una lucha interna profundamente personal, donde cada jugador se enfrenta constantemente a sus propias decisiones, errores y aciertos. En este deporte se aprende a gestionar tanto la victoria como la derrota, entendiendo que ambas son parte natural del proceso competitivo. Saber manejar estos resultados con madurez constituye, desde su perspectiva, una de las enseñanzas más valiosas que ofrece el ajedrez a quienes lo practican.