Camila Luna Granillo

Camila Luna Granillo, de 18 años, cursa el segundo semestre de la Licenciatura en Artes Escénicas y forma parte de Proyecto Intervención, donde continúa desarrollando su formación en la disciplina de danza. Su acercamiento al movimiento comenzó desde temprana edad: practica danza folclórica desde los 14 años y posteriormente, a los 17 años, incorporó la danza contemporánea, ampliando así sus herramientas expresivas y su perspectiva sobre las distintas posibilidades del lenguaje corporal.

Dentro de sus principales logros artísticos destaca su participación en el Concurso Académico y Cultural de COBACH, donde obtuvo el segundo lugar estatal en coreografía de danza folclórica en 2024. Al año siguiente continuó participando en este certamen y consiguió el tercer lugar en la etapa de zona en 2025, también dentro de la categoría de coreografía de danza folclórica. Estas experiencias competitivas han contribuido a fortalecer su preparación y su desenvolvimiento como intérprete.

Su trayectoria también incluye participaciones en diferentes actividades culturales de Sonora. En 2024 formó parte de las Fiestas del Pitic, sede San Pedro, y participó en el Desfile Estatal Conmemorativo del 20 de Noviembre. En 2025, se presentó en el Festival del Día Internacional de la Danza, realizado en la Casa de la Cultura, ampliando con ello su experiencia en actividades vinculadas con la difusión y celebración de las expresiones dancísticas.

Desde su perspectiva, la danza ha contribuido de manera importante a su desarrollo personal y académico. Considera que la práctica artística le ha permitido fortalecer capacidades emocionales como la tolerancia, además de convertirse en una persona más reflexiva y consciente de los fenómenos culturales y artísticos presentes en las comunidades que la rodean. De esta manera, entiende la danza no solamente como una práctica escénica, sino también como una herramienta para observar, interpretar y comprender su entorno.

A corto plazo, busca incrementar su participación en proyectos culturales, particularmente en propuestas independientes que comuniquen un mensaje significativo o reflejen aspectos relevantes de la sociedad contemporánea. A mediano plazo, su propósito es concluir satisfactoriamente sus estudios profesionales y desarrollarse como intérprete, consolidando las capacidades artísticas adquiridas durante su formación universitaria.

Camila considera que pertenecer a un grupo artístico universitario transforma y amplía la manera de percibir incluso las experiencias cotidianas, pues favorece una mayor sensibilidad hacia el entorno social y cultural. Para ella, la danza constituye una disciplina fundamental para el disfrute y la formación cultural; por ello, considera especialmente enriquecedor que los estudiantes contribuyan, mediante su práctica artística, a dar visibilidad a la cultura y compartirla con la comunidad.