Ana María García Flores

Ana María García Flores, de 56 años, es egresada de la Escuela de Contabilidad y Administración de la Universidad de Sonora y actualmente complementa su formación artística mediante un curso de guitarra fuera de la institución. Forma parte de la Rondalla Femenil de la Universidad de Sonora, agrupación en la que desarrolla su pasión por la música. Su trayectoria artística comenzó a los 18 años, aunque de manera no continua, manteniendo siempre un profundo vínculo con esta disciplina y con la vida cultural universitaria.

A lo largo de su trayectoria ha participado en una amplia variedad de conciertos, recitales y eventos académicos y culturales. Entre ellos destacan el Recital de Rondallas en Sacramento, California, así como diversas presentaciones en congresos organizados por la Universidad de Sonora, entre ellos los de Química, Física y Matemáticas. También ha participado en la Bohemia con Causa “Queso, Pan y Vino” organizada por el Club Rotario, en el Festival con Causa del Club Rotario Hermosillo del Sol, en el programa local “El plano del abuelo” y en el Concierto Conmemorativo por el 30.º Aniversario de la Rondalla Femenil de la Universidad de Sonora. Asimismo, formó parte de la agrupación que obtuvo el primer lugar en el Concurso Nacional de Rondallas de Tepoztlán, Morelos, celebrado en octubre de 2025.

El logro que considera más significativo es precisamente la obtención del primer lugar en el Concurso Nacional de Rondallas de Tepoztlán, Morelos, en octubre de 2025, reconocimiento que reafirmó el nivel artístico de la Rondalla Femenil de la Universidad de Sonora y el compromiso de sus integrantes con la excelencia musical.

Como integrante de la agrupación, ha representado a la Universidad de Sonora en escenarios nacionales e internacionales, destacando su participación en el Recital de Rondallas en Sacramento, California, así como en el Concurso Nacional de Rondallas de Tepoztlán, Morelos, llevando el nombre de la institución a importantes foros dedicados a la promoción de la música y la cultura.

Desde su perspectiva, la participación artística ha enriquecido profundamente su vida personal. Considera que la música le ha permitido ocupar su tiempo en una actividad constructiva que fortalece el cuerpo, la mente y el espíritu, además de brindarle la oportunidad de construir lazos de amistad duraderos con sus compañeras y con las personas que conoce durante cada presentación. Asimismo, expresa un profundo orgullo por pertenecer a la Universidad de Sonora, no solo por ser egresada de la institución, sino también porque mantiene un vínculo familiar con su historia. Recuerda con especial emoción las experiencias que su madre le compartía sobre los inicios de la Universidad, cuando colaboró junto a la maestra Emiliana de Zubeldía durante las primeras décadas de desarrollo de la vida artística universitaria, lo que hace aún más significativo para ella formar parte de esta tradición.

Entre sus metas se encuentra continuar participando en todas las invitaciones y proyectos de la Rondalla Femenil, formar parte de las actividades del aniversario de la Universidad de Sonora en octubre de 2026, asistir al recital rondallero programado en Durango durante noviembre de 2026 y participar en un Concurso Nacional de Rondallas en 2027, contribuyendo con su experiencia al fortalecimiento y permanencia de la agrupación.

Ana María expresa que pertenecer a la Rondalla Femenil de la Universidad de Sonora representa un profundo orgullo y una enorme satisfacción personal. Para ella, la música constituye una parte esencial de su vida y un vínculo permanente con la historia de su familia y de la propia Universidad. Considera que mantenerse activa dentro de una agrupación artística universitaria le permite honrar ese legado, fortalecer su sentido de pertenencia y seguir contribuyendo, a través de la música, a la vida cultural de su querida alma mater.