Fátima María Ruiz Gurrola

Fátima María Ruiz Gurrola, de 33 años, es egresada de la Licenciatura en Químico Biólogo Clínico y forma parte de la Rondalla Femenil de la Universidad de Sonora, donde se desarrolla en la disciplina de música. Su trayectoria artística comenzó a los 19 años, iniciando un camino que la ha llevado a consolidarse como integrante de una de las agrupaciones universitarias más reconocidas del país, distinguiéndose por su compromiso, constancia y excelencia interpretativa.

A lo largo de su trayectoria ha obtenido importantes logros en concursos nacionales de rondallas. Entre ellos destacan el primer lugar en la categoría A en los certámenes celebrados en Ciudad Juárez, Chihuahua; Durango; y Tepoztlán, Morelos, así como el primer lugar en la categoría Élite en el concurso realizado en Puebla. Además, ha sido parte de la agrupación que ha recibido reconocimientos especiales como Mejor Arreglo, Mejor Canción y Mejor Solista, distinciones que reflejan la calidad artística y musical alcanzada por la Rondalla Femenil de la Universidad de Sonora. Su trayectoria también incluye múltiples presentaciones dentro y fuera del país, representando con orgullo a la institución en diversos escenarios.

El logro más reciente y significativo de su carrera corresponde a la obtención del primer lugar en la categoría A del Concurso Nacional de Rondallas de Tepoztlán, Morelos, celebrado en octubre de 2025. Este reconocimiento reafirma el prestigio nacional de la agrupación y constituye uno de los momentos más importantes dentro de su trayectoria artística.

Como integrante de la Rondalla Femenil, ha representado a la Universidad de Sonora en distintos festivales, concursos y encuentros artísticos realizados tanto en diversas entidades del país como en el estado de Sonora. Asimismo, ha participado en conciertos organizados con motivo de los aniversarios de la Universidad y en actividades académicas y culturales de diferentes programas educativos, fortaleciendo la presencia institucional a través de la música.

Desde su perspectiva, la participación en la rondalla ha tenido un impacto profundamente positivo en su formación personal y profesional. Considera que combinar las exigencias de una carrera universitaria con la preparación artística implicó un esfuerzo adicional que fortaleció valores como la persistencia, la responsabilidad, la disciplina y la capacidad de organización. Reconoce que pertenecer a un grupo representativo de la Universidad de Sonora exige un alto nivel de compromiso, pero afirma que cada ensayo, presentación y concurso ha valido la pena por las experiencias, el aprendizaje y el crecimiento que le han proporcionado.

Entre sus metas se encuentra continuar formando parte del ámbito rondallístico mientras sus responsabilidades profesionales y personales se lo permitan, manteniendo vivo su compromiso con la música y contribuyendo al fortalecimiento de la trayectoria de la Rondalla Femenil de la Universidad de Sonora.

Fátima expresa que pertenecer a la Rondalla Femenil de la Universidad de Sonora ha sido una de las experiencias más significativas y enriquecedoras de su vida universitaria. Más allá del desarrollo de sus habilidades musicales, considera que la agrupación le brindó un espacio de aprendizaje, expresión y crecimiento personal donde fortaleció valores como el compromiso, la disciplina, la responsabilidad y el trabajo en equipo. Asimismo, destaca que las amistades construidas, las experiencias compartidas y el orgullo de representar a su universidad constituyen un legado invaluable que conservará a lo largo de su vida.