Adrián Ulises Munguía Castro

Adrián Ulises Munguía Castro, de 20 años, cursa el sexto semestre de la Licenciatura en Música y se desarrolla en la disciplina de música, formando parte del grupo artístico Aires de Son HS. Su trayectoria en esta área comenzó desde los 11 años, etapa en la que inició un proceso formativo que lo ha llevado a participar activamente en distintos espacios artísticos y académicos.

A lo largo de su formación ha acumulado experiencias relevantes, entre las que destacan sus presentaciones y conciertos representando a la Universidad de Sonora, así como su participación como miembro de la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil del DIF Hermosillo, agrupación con la que ha desarrollado una parte importante de su trayectoria musical. También ha ofrecido conciertos de piano en el Kiosco del Arte de la colonia Pitic, además de realizar proyectos personales como el montaje y dirección de misas, ensambles y coros de música sacra y popular, lo que evidencia su versatilidad como intérprete y organizador musical.

Entre sus logros más significativos se encuentra su participación como contrabajista en la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil del DIF Hermosillo durante el Festival Alfonso Ortiz Tirado (FAOT) 2026, experiencia que representa uno de los momentos más importantes dentro de su desarrollo artístico, al integrarse en uno de los escenarios culturales más prestigiosos del estado.

En el ámbito representativo, Adrián ha tenido la oportunidad de representar a la Universidad de Sonora como integrante de Aires de Son HS, destacando su participación en la Universidad Tecnológica de Hermosillo durante el festival del Día de Muertos 2025, lo que refleja su compromiso con la difusión cultural institucional.

Desde su perspectiva, la participación artística ha tenido un impacto positivo en su formación personal y académica, contribuyendo a fortalecer su crecimiento integral como músico y como persona.

En cuanto a sus metas, expresa que su principal interés se orienta hacia la pedagogía musical y la dirección orquestal o coral, por lo que aspira a desarrollarse profesionalmente como docente o director musical, proyectando una carrera enfocada tanto en la enseñanza como en la conducción artística.

Como reflexión final, Adrián describe su experiencia como integrante de un grupo artístico universitario como una vivencia profundamente enriquecedora y emotiva. Reconoce que todavía existen prejuicios hacia quienes deciden estudiar artes, así como dificultades personales y externas que pueden surgir en el camino; sin embargo, considera que estas experiencias también forman parte del proceso de crecimiento y consolidación dentro de una vocación artística auténtica.