OBITUARIO

       

 

Muere Eva Irma Véjar Rivera, un pilar de la microbiología en la Universidad de Sonora

11 de septiembre de 2018

Armando Zamora//

Por su legado académico, entrega, entusiasmo y dedicación mostrada a lo largo de 41 años al servicio de la Universidad de Sonora, será recordada por sus familiares, compañeros y exalumnos la reconocida maestra Eva Irma Véjar Rivera, quien falleció este martes 11 de septiembre, tras no superar problemas de salud que le aquejaban desde hace algún tiempo.

Desde joven mostró interés por el estudio de la química, por lo que ingresó a la Universidad de Sonora a la carrera de Químico Farmacéutico Biólogo, y en agosto de 1970, Eva Irma Véjar estaba preparando su tesis sobre un tema de microbiología cuando conoció a un profesor recién llegado de la UNAM que venía a dar clases a la Universidad de Sonora sólo por un año: el maestro Jesús Rubén Garcilaso Pérez, quien se ofreció a ayudarla en lo que necesitara, ya que él dominaba el tema.

Uno puede imaginar que entre las largas horas de discusiones didácticas y las pausas de calma reflexiva enhebradas por los hilos invisibles de aquella revisión de tesis hubo, literalmente, buena química entre alumna y tutor académico, pues según dejó constancia el mismo maestro Garcilaso en un artículo memorioso: “Nos entendimos y comprendimos al grado de que el día de su examen profesional, en el que yo era uno de los sinodales, le di el anillo de compromiso y ella lo aceptó. Así que celebramos su titulación y nuestro compromiso”.

El mismo año, la maestra Véjar Rivera ingresó a laborar a la máxima casa de estudios en calidad de profesora de prácticas de laboratorio, y ahí inició también la historia de una docente que supo compaginar su vida familiar con su ser académico, pues, como señaló su hijo José Alberto: “mi mamá fue una de esas iniciadoras de la generación en que ambos padres tenían que trabajar, en parte por necesidad, pero en principalmente por vocación.

“La tarea de mi madre se dice sencilla pero sé que no lo fue: el no descuidar la casa, comida, ropa, tareas de dos niños algo inquietos, y al final nos dábamos cuenta que todo se hacía con ganas y con gusto, y nunca sentimos que faltara nada”, destaca.

Entre el aula y la casa, Eva Irma se dio tiempo de apoyar la formación de cientos de químicos que hoy han transformado el rostro de la disciplina en la región y el país. Y supo guardar retazos de momentos para después darles forma de varios libros que publicó bajo el sello editorial de la Universidad de Sonora y de otras empresas editoriales. Y le alcanzó su ahorro de energías y disposición para viajar y ofrecer conferencias, siempre en compañía de don Jesús Rubén Garcilaso, a donde quiera que fueran invitados.

“Sé, y me enteré ya de un poco mayor, que todo eso lo hacían sin recibir remuneración económica, aunque incluso fueran a dar las conferencias a otras ciudades no pedían nada, a lo sumo viáticos básicos”, subrayó su hijo José Alberto.

El 1 de noviembre de 2012, la Universidad de Sonora, a través del Departamento de Ciencias Químico Biológicas, le extendió un merecido homenaje a Eva Irma Véjar Rivera al bautizar la XXX Muestra Estudiantil con su nombre. Ahí, Ramón Enrique Robles Zepeda, el entonces jefe del Departamento, felicitó a la catedrática homenajeada “por ser testigo durante cuatro décadas del desarrollo de campos de la ciencia como las matemáticas, física, biología y, especialmente, las técnicas analíticas que impactan el avance de la bioquímica”.

En el mismo escenario, la presidenta de la Academia de Química y Bioquímica, Rosa Estela Lerma Maldonado, señaló que “este sencillo homenaje refrenda su labor de enseñanza y calidad humana con la que entregó su trabajo a la docencia e investigación”. Así fue su vida. Así será su recuerdo.

A la maestra Eva Irma le sobreviven sus hijos Luis Rubén y José Alberto Garcilaso Véjar, además de sus nietos y familiares. Descanse en paz.

Las honras fúnebres se celebrarán en la Funeraria San Martín, ubicada en Luis Encinas y calle Juárez, en la colonia Centro, de Hermosillo, a partir de las 9:00 horas del miércoles 12 de septiembre. Posteriormente, a las 12:00 horas, se realizará un homenaje de cuerpo presente en el Edificio 5A, del Departamento de Ciencias Químico Biológicas.